Liliana Gorosito - Artista plástica

Biografía


Egresé de la Escuela Superior de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón” en el año 1978. Desde 1983 hasta la fecha ejerzo la docencia en mi taller. Realice seminarios de color con Carlos Gorriarena (1997/1998), Análisis de obra con Felipe Noé (1997/1999/2000) y Apróximaciones al Arte Moderno con Raúl Santana (2006).

Exposiciones:
Municipalidad de la ciudad de Laboulaye - Córdoba - 1991
“La mujer y su Protagonismo Cultural” Teatro Argentino de La Plata - 1992
“Fernán Félix de Amador” Salón Anual de Artes Plásticas - 2000
“Abstracción corpórea” - Uces - 2001
“El arte en la Justicia” Galería Martina Céspedes - 2001
“Paisajes y Recorridos internos” Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional - 2001
“Circuito del Bajo de San Isidro” - Casa de la Cultura de San Isidro - 2002
“Los días siguientes” - Cuestiones del Psicoanálisis - 2006
“Los espacios siguientes” Club Lounge - 2008
“Homenaje a Carlos Gorriarena” Cuestiones del Psicoanálisis - 2008
“Advenimiento de lo Nuevo” EspacioArte Aeropuerto Jorge Newbery - 2009
“Advenimiento de lo Nuevo” EspacioArte Aeropuerto Córdoba - 2009
“Lazos del Fin del mundo” - Ushuaia - 2011
“Diálogos y Señales” EspacioArte Aeropuerto Mar del Plata - 2011
”Circunvalación” Galería Das Ding - 2013
“Artexpo New York” Pier 94 Booth N°443 - 2017

Series


serie
Paisajes y Recorridos internos
2001 a 2008
serie
Advenimiento de lo nuevo
2009
serie
Diálogos y señales
2011 y 2013
serie
Un andar de pájaros
2017 y 2018

Críticas


Liliana Gorosito y su abstracción corpórea
Por Luis Felipe Noé
Todos estábamos mirando un cuadro abstracto de Liliana Gorosito interpretándolo como un paisaje cuando ella nos explicó que allí había dos cuerpos. Nos reímos; pero ello me dio la clave: corporeidad es en sus obras un paisaje -un paisaje de nuestra naturaleza corpórea- y el paisaje es una abstracción -una atmósfera por encima de detalles-. Y, a su vez, su abstracción es lo que queda en su obra de una batalla interior entre el pasado -su conformación artística- y su presente, el cual es animado por un motor incesante hacia el futuro, la sensorialidad de todo ello surge con toda claridad únicamente la atmósfera esa de la que hablaba Hegel cuando se refería al “principio de la interioridad” como característica de la pintura, la cual gracias al color da imagen a la subjetividad. Y, así la obra de Liliana Gorosito nos habla desde la abstracción de un mundo que más allá de las cosas, ella quiere abrazar apasionadamente, allí reside el secreto de la corporeidad siempre presente en su obra.



La Zona
Por Jorge Garnica
Las pinturas recientes que Liliana Gorosito presenta en la Galería Das Ding constituyen un correlato de su compromiso con la abstracción; se trata de representaciones interiores -documentos- donde la artista plasma su universo, su corazón. Sus pinturas son fieles a un imaginario personal cimentado desde el buen trato con el color, claramente perceptible.
En obras anteriores pintó paisaje íntimos donde lo reflejado fueron sus entrañas de mujer. En esos trabajos lo biológico era presentificado como torbellino físico, discernido por pinceladas gruesas, capas sobre capas, de dominante gris: transparencias expresionistas. También ha pintado paisajes imaginarios resueltos con la técnica del pastel.
Su compromiso con la abstracción atraviesa toda su obra y ha sido por momentos riguroso; en otros lúdico, como La serie Advenimiento de lo nuevo expuesta en Espacioarte de Aeroparque en 2009. En ella se aprecia el transitó por una abstracción geométrica; en la que elementos de la flora se fusionaban con diseños racionales, figuras exactas que se diluían en el juego pictórico.
En su serie de pinturas recientes, Diálogos y señales, de cuidadosa factura, ofrece nuevas visiones interiores, representaciones de un espacio barrado en el que el color toma protagonismo y elegancia. En todos los casos alterado (¿organizado?) por la presencia del círculo como voz rectora. En otras composiciones éste aparece como catalizador de un orden pictórico necesario, tanto como elemento constructivo (ojo de buey) que da la posibilidad de otear el mundo velado que se reserva. En definitiva lo que guarda el celo de todo artista, su angustia. Desde sus primeros trabajos se puede constatar que Gorosito ha recurrido a su intimidad como modelo de alegato.
Resueltas en acrílico sus pinturas llevan la impronta del pastel, perceptible en el registro de su pincelada; deudora del trato con la tiza. Conocedora de las escalas tonales, diversifica el espectro cromático afirmando estilísticamente lo tratado; la comarca sensible de lo femenino como enigma. Introspección. Pintar es un acto que nos construye. En estos tiempos donde la sensibilidad es asediada a favor de un protagonismo legitimado por el mercado, expresarse sobre un lienzo puede ser un plus existencial para nuestros días. Cuando lo cotidiano se diluye en rutinas, vacío, encontrar sosiego en un acto creativo se vuelve fundamental. Es freno y coto a los designios oscuro que se nos proponen como salida. El estar atentos a nuestras voces interiores, a sus vaivenes y a sus dislocaciones, hará que la vida se torne –no solo tolerable- sino feliz. Hay mucho de esto en el acto de pintar, es nuestro territorio, el lugar donde se subjetiva lo experiencial; allí donde somos. En esta zona Gorosito inventa su dominio; su respuesta ética al desparpajo del Todo.

Otras pinturas


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